Sobre Nosotros

Nuestra Iglesia es una parte viva de la Iglesia Cristiana y como tal ha tenido una existencia continua, ininterrumpida desde que Cristo fundó su Iglesia.
Somos un grupo de personas de diversos orígenes, que adoran, sirven, viven la vida , creemos que la iglesia es comunidad de Vida, mucho más que un Templo (Hechos 17: 24) o una anquilosada y fría estructura humana llena de leyes y condiciones, que nadie alcanza a cumplir (Mateo 23:4). Cuando la gente se conecta con Dios y experimenta lo que significa ser amado, perdonado, sanado y restaurado por Jesucristo (Juan 8:11) a través del Espíritu Santo, la iglesia está sucediendo (Hechos 2:47).
Emergimos en el añ0 2005 como una iniciativa Misionera de la Provincia de Europa con sede en Inglaterra, dos años después fuimos establecidos como Diócesis, dando paso a la elección de nuestro primer Obispo. Hacia el año 2010 la Iglesia de Colombia declara su autonomía y en el año 2011 recibió el reconocimiento por parte del Ministerio del Interior de la República de Colombia.
La Iglesia Libre de Colombia toma su lugar como una Iglesia Cristiana, que cree firmemente en el Evangelio de Jesús como el centro de la Vida de todo verdadero Creyente, por eso nos tomamos muy en serio sus Palabras, ellas son Espíritu y son Vida, lo cambian todo hasta tal punto que nos lleva a vivir dependientemente de Él y en común unión entre nosotros, algo así como los leños que se unen al momento de hacer fuego.
Como Iglesia nos aferramos únicamente a las Doctrinas Bíblicas, no estamos obligados a creer nada que no pueda ser probado claramente con las Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento.
Cómo nos Relacionamos
La tumba está vacía y Cristo ha resucitado, El Vive y nos ha enviado su Espíritu, esté es el eje de nuestra experiencia, así lo creemos y lo celebramos cada domingo, pero también entre semana en cada reunión, como por fuera del lugar de reuniones.
Nos acostumbramos tanto a la palabra "Evangelio" que olvidamos ser realmente cristianos de Buenas Nuevas, las iglesias se han convertido en verdaderos salones de juicio, condenación, imposiciones, excomuniones, donde las buenas nuevas de Jesucristo no son proclamadas. Jesús ofrece al hombre el perdón de los pecados y una relación sincera con Dios, el Evangelio es testimonio de su amor; sin embargo, el Evangelio no se trata solo de la salvación individual, se trata también de nuestra relación con otros, de la vida en comunidad.
Es así como la Iglesia Libre de Colombia se relaciona, de forma vertical y horizontal, es decir con Dios y con las personas.
Horizontal: Jesús le dio una alta prioridad a cómo sus seguidores se trataban unos a otros, recuerdan sus palabras: "Por esto, todas las personas sabrán que ustedes son mis discípulos, si se aman unos a otros" (Juan 13:35) Jesús nunca dijo que la Iglesia era una institución, siempre que se refería a esta lo hacía usando la palabra "Eklessia" o asamblea, comunidad, eso eran los Apóstoles y los Discípulos para Jesús, sus hermanos, a quien deseaba estar siempre unido. La Biblia dice que Dios nos quiere en comunidad, para el somos su familia, en ella nos esforzamos por amarnos los unos a los otros, y a través del servicio, la hospitalidad, el amor y el testimonio invitamos a los demás a vivir una experiencia significativa con Dios.
Vertical : Jesús nos mostró un camino, El. No sé si lo entendemos a totalidad, pero lo que quiso decir es que no hay otro camino que nos conduzca a Dios, sino la persona de Jesús, así lo entendieron y vivieron los Apóstoles y los Discípulos, a tal punto que entregaron sus vidas. Cuando hablamos de nuestra relación con Dios, pensamos primeramente en Jesús, él es la respuesta del Padre. Pero cuál es nuestra respuesta? La Adoración se constituye en la respuesta del corazón del hombre, cuando estamos ante su majestad, su gloria, su poder somos sumergidos en la profundidad de su amor y somos estremecidos en nuestras almas; para ningún mortal existe un privilegio más grande que el estar en su presencia.
Nuestra Visión
Junto a todos los Cristianos, hacer visible el Reino de Dios a todas las personas; a través de la incansable predicación del Evangelio a toda nuestra Nación, América Latina y el Mundo.
